
El mal tiempo ha enfadado a los turistas que esta semana han pasado por la comarca, y también puso de los nervios a la mayor parte de los mariscadores barbanzanos, pues hasta los bancos de marisco han llegado cientos de toneladas de sargazos arrastrados por las mareas.
Entre las cofradías más afectadas está Cabo de Cruz. También la cooperativa de Abanqueiro se vió desbordada por la ingente cantidad de algas que llegaron a sus terrenos.
En la Pobra do Caramiñal no ha sido tan devastador el efecto, como explicó Manuel Maneiro. El dirigente comentó que ellos no tuvieron este problema, aunque apuntó que llevan limpiando sus concesiones desde el mes de mayo, por lo que tienen un colchón ante estas condiciones meteorológicas.
Maneiro señaló que ellos tienen bastante controlada la situación y tan pronto como perciben algo de residuos en sus arenales se ponen manos a la obra para retirarlos de inmediato. Por otra parte, reconoció que el mar de fondo de los últimos días pudo arrastrar las algas hacia la costa, pero por suerte «as nosas praias no se viron afectadas», subrayó.
Colcha verde
Todo lo contrario sucede en los arenales de la Cofradía de Cabo de Cruz. El patrón mayor, Carmelo Vidal, afirmó que esta semana observaron con incredulidad cómo llegaban a sus inmediaciones grandes cantidades de algas que dejaron las playas prácticamente cubiertas con una colcha verde muy perjudicial para el marisco.
«Pasamos dous días limpando, pois non podemos deixar o material na auga, porque de seguido seca e provoca a mortaldade do marisco», afirmaba el patrón crucense.
Los trabajos de retirada de los restos son intensos, pues incluso «estivemos traballando ata as once e as doce da noite coa intención de quitalo todo dunha vez», dijo.
Una de las zonas más afectadas es la playa de Triñáns. Vidal comentó que suspenden la actividad marisquera del lunes para acudir a dicho arenal y retirar los restos de residuos que han llegado en los últimos días en masa.
Carmelo Vidal no supo de hacer una valoración clara de las toneladas que arribaron a la costa boirense pero «é moito argazo o que temos». Otra zona muy afectada es la de Barraña y que prácticamente apareció cubierto por una capa de algas. Pero lo que más preocupa a los productores es la mortandad del marisco provocado por la ingente cantidad de sargazo que llegó a las playas en los últimos días. «En Mañóns apareceron toneladas de berberecho morto e ameixa».
Fonte: La Voz de Galicia
• Noticias relacionadas en:
Cofradía de Pescadores,
Notas de prensa,
Novas